La estructura de una sociedad es fundamental para su sustento; sigo creyendo en la organización de las cosas ya que lo contrario nos lleva indudablemente al caos.
El problema comienza cuando los ideales políticos dejan de serlo y se transforman en una forma de vida, la política pasa a ser una profesión remunerada sin alternativa.
Esto no va del calentamiento del planeta, del que ya he escrito repetidas veces a lo largo de la breve historia de El Perfecto Idiota. Esto va del calentamiento de idiotas compañeros de condición, que no de ideología. En el PSOE se están calentando por momentos porque ahora, con la pifia de la cumbre planetaria a la que Obama pasa un kilo de ir, la cuenta del ridículo suma y sigue. Realmente esto es un tropezón de corte europeo, si bien, por necesidades impuestas del guión, ver a Zetapé no es ver al Presidente de nuestro gobierno, ni siquiera al presidente de turno de la Unión Europea, ver a Zapatero es ver a la cabeza pensante del partido socialista, en esencia, al mascabrón de proa. Para mí esto es otro traspiés de José Luis y sus muñecos.



