Escrito por El Perfecto Idiota Fecha: diciembre - 23 - 2009 2 comentarios

Ayer estuve engordando el crédito de mi tarjeta Visa mientras mi hijo desde su carrito me miraba sonriente, consciente de que iba haciendo malabarismos con una montaña de bolsas, algunas hasta colgadas de las orejas.
La única gula de estas Navidades será con pechuga de pollo a la plancha y unas hojillas de lechuga como poderosa guarnición que acompaña. Los alegres comensales se las prometían como otros años, pero la realidad, que no entiende de sueños, ha dado un mazazo carente de optimismo.