Hay optimistas que a veces pensamos que en España no cabe un tonto más porque se irían mojando los pies en los kilómetros de costa de nuestro país. Pero sin saber si es por causa de una superpoblación repentina o por actos de autoafirmación de los ya residentes, hay veces que nos sorprendemos con el nivel bobalicón de los compatriotas o asemejados.
Venía en el coche esta mañana escuchando las noticias y apuntando mentalmente asuntos relevantes que pudiera aglutinar en un articulillo. Al oído se unió la vista y se reforzó la idea que se iba fraguando. Ya sabéis de mi natural desconfianza hacia mis compatriotas, vividos tantos episodios de absurda envidia y provecho de algunos. Pero a la par que desconfío de muchos de ellos, no puedo negar que sigo creyendo en la capacidad de este [ Read More ]
Este articulillo va a ser polémico, seguro. Pero como ya estoy harto de tanta prohibición y cada vez que escucho algo encaminado a impedir hacer cosas ardo en mi interior, escribo y me desahogo. Alguna vez habré escrito que no me gusta prohibir, que en la libertad del individuo está la capacidad de elegir lo que para él crea más conveniente. Si desde el Gobierno del Estado no gustan algunas elecciones personales no creo que se deba caminar en la senda de la prohibición, sino de la educación.
Esto no va del calentamiento del planeta, del que ya he escrito repetidas veces a lo largo de la breve historia de El Perfecto Idiota. Esto va del calentamiento de idiotas compañeros de condición, que no de ideología. En el PSOE se están calentando por momentos porque ahora, con la pifia de la cumbre planetaria a la que Obama pasa un kilo de ir, la cuenta del ridículo suma y sigue. Realmente esto es un tropezón de corte europeo, si bien, por necesidades impuestas del guión, ver a Zetapé no es ver al Presidente de nuestro gobierno, ni siquiera al presidente de turno de la Unión Europea, ver a Zapatero es ver a la cabeza pensante del partido socialista, en esencia, al mascabrón de proa. Para mí esto es otro traspiés de José Luis y sus muñecos.



