Al triste hecho de creerse el hombre araña o superman le han puesto nombre este verano en las Illes Balears: balconing. Balconing no es el gerundio de hacer balcones, balconing es el término con el que se ha dado en llamar a hacer el gilipollas con un balcón como inicio de la escena.
Tener devaneos con la muerte siempre me ha parecido muy atrevido y de muy mal gusto, porque nuestra relación con la muerte debe ser única y corta, cuanto más corta mejor. La experiencia de la muerte ha dado para escribir ríos de tinta que nos acercan a las vivencias que algunos que han estado por allí con billete de vuelta han descrito. Pero esto es una cosa y lo que se ha puesto de moda en la Gran Bretaña es otra y muy distinta.



