A esta panda de gobernantes desahogados España le importa un jodido carajo. Vamos de ridículo en ridículo y tiramos porque nos toca. La cagamos de nuevo y nos contamos veinte casillas. A ver si ganamos el concurso de panolis de campeonato.
Ahí hay una realidad que puede pasa desapercibida si no hay otra noticia que nos coja más de cerca. Ahí hay personas sin libertad y mujeres y niños abusados. Esas niñas, esas madres, esas mujeres nunca volverán a ser personas normales porque ante su injusta desgracia no reaccionó nadie.
Lo malo de que una panda de delincuentes se haga con un barco de bandera española es que acabamos pagando, por supuesto, los de siempre. Pagamos en efectivo y en especie, porque después de cuarenta y siete días de secuestro y de haberles alegrado la economía a esa partida de muertos de hambre, es que se nos queda una cara de gilipollas que podría catalogarse de nueva especie. Gilipanfi españolensis deberían llamarnos a los españoles [ Read More ]



