La crisis agudiza la ruindad de la gente. Ayer a mi hijo le robaron un juguete, nos robaron un juguete. Mi hijo disfruta correteando en su moto por la casa, como una bala por los pasillos. Pero en su camino de inocencia y felicidad se cruzó un hijo de puta profesional, de esos que nacen con el distintivo porque de raza le viene al galgo. Pura escoria. Carne de cañón.



