Escrito por El Perfecto Idiota Fecha: enero - 18 - 2011 13 comentarios

Desayunarse con tonterías no es plato de gusto, y menos, cuando, siquiera sea de pasada, cuesta dinero público. Pecunia, que con infinito dolor y sacrificio sale entre llantos de mi bolsillo herido, humillado, ultrajado y violado. Andaré con pies de plomo, porque luego me malentendéis y os cabreáis más que un mono vestido de policía de la gran manzana con botas de plataformas.