El Gobierno que nos dirige va tomando derroteros que comienzan a caer en la propaganda buenista. Parece que esta sociedad necesite de un ángel bueno en el hombro para guiar sus pasos. Que lo necesite, o en el Ministerio del Interior así lo han decidido. Guiemos a la tropa por el buen camino. Insuflemos proclamas de tonto de capirote.
De la chunguera se recoge el higo chungo, que es una fruta que el presidente por accidente está empeñado en repartir a diestro y siniestro. El patio se pone chungo. Lo diré de forma más cutre: el patio se pone chungalete, que rima con retrete, que comúnmente es una pieza de loza donde, sin quererlo, se van al carajo nuestros pensamientos más íntimos.



