Escrito por El Perfecto Idiota Fecha: octubre - 13 - 2010 4 comentarios

Debo admitir que este año la casualidad ha permitido que pueda asistir a través de mi televisión de 37 pulgadas a la retransmisión del evento, y por fortuna con mi hijo en actitud interesada por el motivo patrio. El pequeño no llega al metro de altura, pero apunta maneras de ingeniero del cuerpo de zapadores. Cosas del destino o de la frustración de su padre, que es quien os escribe. Sentado en mis rodillas decía adiós a los aviones que pasaban y a la colección museística de carros de combate del Ejército Español.