Creo que es fundamental asimilar un concepto básico: usar un smartphone para acceder a Twitter no es como tener un tamagochi consentido al que damos chocolate suizo cuando lo pide, o limpiamos el culo cuando se caga, no es un entretenimiento (que también puede serlo), sino que con un enfoque responsable, es una herramienta de trabajo más. Hacer crítica del uso de Twitter es necio, necio de solemnidad.



