Quien me vaya conociendo se habrá dado cuenta de que soy un acérrimo defensor de la libertad individual por encima de cualquier otra cosa. Mis escritos aquí han sido buena muestra de ello y mucho sospecho que lo van a seguir siendo. Hablar de Convivencia es hablar de libertad porque ambos conceptos, ineludiblemente, caminan de la mano.



