Escrito por El Perfecto Idiota Fecha: junio - 18 - 2010 3 comentarios

Hace un par de días saltó la noticia de que el Secretario de Cecé O O, Ignacio Fernández Toxo, se había hecho con un piso de protección oficial en un barrio de las afueras de Madrid. Como casi todos sabemos, la opción sobre una vivienda de protección oficial es posible si los ingresos anuales de los compradores no superan un límite impuesto por ley. En este caso, en la Comunidad de Madrid, el límite se fijó en cinco veces el salario interprofesional. En números: algo más de 34.000 euros. Hasta aquí nada anormal. Si Toxo cumplía con las condiciones como cualquier ciudadano de a pie, perfecto, estaba en su derecho. El problema es que por aquel entonces, nuestro querido sindicalista ingresaba anualmente algo más de lo establecido para optar a la vivienda, 114.000 euros. Sí, sí, en política y sindicatos la cosa se establece así, por definición.

El mundillo sindical nunca me ha gustado porque, como en política, pienso que están ahí para vivir del cuento. Para el que no me conozca, no soy de izquierdas porque nos cuesta mucho dinero. Posiblemente en un país serio mi opinión hubiese sido otra, pero en éste, en este país donde gracias a tanto subsidio es mejor no trabajar porque se gana más dinero, no. Este es un país rebosado de profesionales de la subvención y el subsidio, de personas que no pegan un palo al agua y que sobreviven mejor que tú y que yo, que nos levantamos antes de las siete de la mañana para ir a trabajar. Yo no puedo quejarme por el momento de cómo me van las cosas, pero como Sapaté siga los dos años que le quedan, no sé si podré decir lo mismo.

Toxo es un cara. Otro listo que ya apuntaba maneras antes de ser Secretario sindical. ¿Y ahora qué? Cuando quede demostrado que accedió a la compra de una vivienda de protección oficial en condiciones preferentes sin cumplir con los requisitos, ¿qué pasará? ¿Lo sacarán del pisillo y le devolverán la pasta para que pueda comprar ese ático una persona que sí que esté en las condiciones económicas que le den derecho? ¿Pagará a precio de vivienda libre la vivienda de protección? ¿No pasará nada? Uy, uy, uy, que me temo lo peor, la última opción. Y después de que quede claro que de vergüenza tiene lo justo para ir andando, ¿dimitirá de sus funciones de Secretario de Comisiones? También lo dudo.

Y mientras, otro listo, esta vez de Cataluña y sobre el que ya escribí casi en los orígenes de este blog en el articulillo Los Consuegros, ha dado con sus huesecillos enriquecidos con calcio de 500 euros en la cárcel modelo de Barcelona. Buen lugar para terminar su carrera. El señor Millet mandó la pasta a Suiza y no sé si la devolverá porque las cajas fuertes me dijeron que eran a prueba de bombas. De momento ya duerme entre rejas el vejete.

Si te ha gustado la entrada, puedes suscribirte a mi archivo RSS

3 comentarios por ahora.

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El mundillo sindical nunca me ha gustado porque, como en política, pienso que están ahí para vivir del cuento. Para el que no me conozca, no soy de izquierdas porque nos cuesta mucho dinero. Yo no puedo quejarme por el mom……

  2. Sergio dice:

    Parece entonces que la justicia, aunque lenta, funciona a veces.

    Lo que a día de hoy no entiendo es un grupo de sindicatos pagados por dinero público y desaparecidos en la crisis económica más grave de la democracia.

    Supongo que esta gente anda más preocupada en pensar qué hacer con sus sueldos vitalicios que en las obscenas cifras de aumento de paro de los últimos tiempos.

  3. Alf dice:

    Estos son sindicalistas de pata negra. Si quieres echarte unas risas escucha hablar sobre los liberados sindicales en las empresas, además de costar cientos de millones a las empresas son un nido de sinvergüenzas y caraduras.

    Lo de los sindicatos en este país es de vergüenza, quien dijo proteger al trabajador? Mas bien a sus amos del PSOE.Para empezar no entiendo porque reciben subvenciones, que vivan de las cuotas de sus afiliados y punto pelota. En los últimos años nada mas que en Andalucía (que no destaca especialmente como comunidad puntera sino como todo lo contrario) han recibido algo así como 250 o 300 millones de euros.