Nacimiento del río Guaro
Escrito por El Perfecto Idiota | Clasificado en Navegando | Escrito el 18-04-2010
Etiquetas: Axarquía, Caserón de Guaro, Guaro, La Viñuela, Málaga, Periana, río Guaro, Viajes
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El fin de semana ha sido lluvioso, pero el tesón de mi mujer ha hecho que no nos quedemos en casa y que en mitad del diluvio universal nos lancemos a llevar a cabo el plan que teníamos para hoy domingo. Destino: Guaro, en Periana, comarca de la Axarquía, provincia de Málaga. El objetivo, ver el nacimiento del río Guaro cargados de niño, carrito y abuelos paternos. Toda una aventura dominical que ha merecido la pena. La geografía de nuestra provincia está llena de rincones que merece la pena conocer, y éste de la pedanía de Guaro es de esos que impresiona. Un torrente de agua en una tierra acostumbrada a arroyos secos es como un oasis en el desierto. Pero lo cierto es que como éste hay varios en Málaga y a partir de ahora me voy a lanzar a conocerlos. Excursiones de fin de semana, familia, coche y estampas que ver y llevarnos grabadas en el recuerdo y en la cámara de fotos. Hoy, por cierto, en un alarde de torpeza se nos quedó la cámara de fotos en casa y a los abuelos del pequeño Pepe V también se les olvidó, así que hubo que tirar de blackberry y hacer lo que se ha podido.
El día gris ha bañado de una luz diferente los campos húmedos cubiertos de hierba verde. El paisaje nos situaba con la imaginación mucho más al norte que nuestra latitud. Venía comentando en el coche que merece la pena tener una temporada tan lluviosa si luego somos capaces de disfrutar de la primavera que sigue, floreciente, verde y con agua en cada rincón. Es el momento de deleitarnos con manantiales rebosantes bañados por el sol, de ríos alegres, de torrentes susurrantes y de la naturaleza viva.
La llegada a Guaro, por una angosta carretera flanqueada por laderas empapadas de agua, impresiona por el ronroneo que se convierte en estruendo cuando nos situamos junto al cauce del río que baja bravo entre saltos y puentecillos. Si esto lo lee alguien del norte, acostumbrado a aguas todos los inviernos y a ríos caudalosos porque sí, no le generará el más mínimo espíritu para lanzarse con el coche y poner rumbo a la Axarquía. Pero de verdad que cuando uno no tiene costumbre de tanta agua, el espectáculo está asegurado. Continuamos a pie por esta pequeña pedanía, calles arriba, para acercarnos al origen del torrente. El río baja escalonado por mitad del pueblecillo a lo largo de un encauzamiento relativamente moderno que no le resta bravura a las aguas. El cauce nace de las profundidades del macizo calizo de la Sierra de Alhama, emerge a la superficie en una bocamina y con un caudal nada despreciable. Es impresionante. El agua surge de la oscuridad entre vegetación de tonos verdes y morados, y desciende alegre para terminar vertiendo en el pantano de La Viñuela.


Satisfechos de tanta agua hemos comido en un restaurante muy recomendable, El Caserón de Guaro. Cuenta con unas instalaciones modernas pero con ese aire rural que gusta encontrar en los pueblos. Chimenea encendida, poquita gente por el mal tiempo y mucha hambre. Recomendables las migas que hemos compartido de entrante, con huevo frito, chorizo, pimientos y lomo; el solomillo de cerdo, la carrillera guisada a la riojana, la carne en salsa y el entrecot de ternera (aunque no lo han servido en un plato caliente, y es éste un detalle que cuesta muy poco y que genera en el comensal una sensación de agrado por parte del establecimiento que hace que gane todavía más enteros). El vino ha sido de la tierra, muy joven y muy bueno, y los postres caseros y devorados por el pequeño infante.
La carretera de vuelta hacia la costa es todavía más bonita en el descenso, puesto que las panorámicas sobre el pantano de La Viñuela son mejores. Da gusto dedicar el tiempo a conocer la provincia en la que uno vive. Seguro que en cualquiera de las que vivís encontraréis rincones que os harán disfrutar de la belleza de la naturaleza y os sorprenderán.

En proyectos muy próximos tenemos por objetivos Grazalema en la provincia de Cádiz y La Alpujarra en la de Granada. Pero esos itinerarios serán motivo de nuevas líneas y esas letras ya vendrán. Sólo espero que el tiempo acompañe y que a la vida del agua se sume la luz del sol primaveral.














Efectivamente P.I. este paisaje lo tenemos aquí, a muy poca distancia, no hay que atravesar toda España para llegar al norte y ver la maravilla que tenemos de Axarquía. Es riquísima la flora ,con una gran variedad, ahora están en flor todos los frutales, haciendo hincapié en los cerezos, aunque en esa zona hay pocos, pero de una gran belleza. Los lirios también preciosos,
le dán una nota de color al campo que es una maravilla y sin olvidar la masa arbórea, con tan diferentes tonos de verde y ahora gracias a la lluvia, más intensos.
Este nuevo artículo, perfectamente escrito como todos los tuyos, P.I. es un canto a la naturaleza y te felicito por él y te animo a que sigas en ésta línea, tan fresca y atractiva.La politica y sus derroteros, dejan muy mal sabor y desanimo en el lector. En los tiempo que corren gusta leer textos como éste sobre el nacimiento del río Guaro, en donde al mismo tiempo te crees que estás allí, relajado y rodeado de toda esta belleza.. y lo mejor de todo al lado de un infantito.
Hace no mucho hicimos el mismo viaje, el motivo era comprar aceite en Mondrón y de camino fuimos a comer al caserón y a ver el nacimiento del rio.
Increíble los escondrijos que tiene nuestra provincia.
Las Alpujarras son preciosas, te recomiendo visita en la época del almendro en flor.
Un saludo
Hola Enrique, te doy la bienvenida. Esta primavera estuve por La Alpujarra Granadina y se quedó al final en el tintero una croniquilla del viaje. La Alpujarra es espectacular. Estuvimos en el valle del Poqueira, Pampaneira, Bubión, Capileira, y visita ineludible a Trevélez para tomar unos vinos y comprar un buen jamón. La Alpujarra la conozco desde pequeñito. Esa suerte que tuve.
Espero seguir leyéndote por aquí.