Eva al desnudo
Escrito por El Perfecto Idiota | Clasificado en Opinión | Escrito el 08-01-2010
Etiquetas: aeropuertos, burka, Control, escáner, libertad, Mónica Carrillo, Sarkozy, seguridad
1
Aquello que comúnmente venía llamándose ropa, y que no sé si comenzamos a usar para protegernos de las inclemencias meteorológicas o por pudor o vergüenza ante las miradas de los demás, va a dejar de tener sentido, al menos, en los controles de seguridad de los aeropuertos. Nos van a dejar en pelota picada a ojos de la autoridad competente. La verdad es que mientras sea vestidos, es decir, guardando algo de distancia con el observador, la cosa todavía sería soportable, porque aquellos que han sido despojados de sus vestiduras para ser examinados en un control de seguridad son, en algunos casos, literalmente humillados. La cosa pinta peliaguda y mucho me temo que no va a haber quien se escape en los vuelos comerciales. Y digo comerciales porque dudo que a míster and missis Obama los vayan a desnudar digitalmente antes de subir al Air Force One. Ni a Obama, ni a zetapé, ni a Berlusconi, que no sé si habrá invertido también en rejuvenecer sus interioridades. Debe estar para gritarle, con esa cara recién arreglada y esos descolgamientos propios de su edad en el cuerpo no visible. En fin, la gravedad, los cuerpos y la edad, factores indisociables.
El fanatismo extremo de los islamistas está llevando a la sociedad a una espiral de terror que obliga a medidas de seguridad que, lamentablemente, atentan contra la libertad y la intimidad de las personas. Hasta ahora pasábamos por arcos detectores de metales e introducíamos nuestro equipaje de mano por escáneres que detectaban líquidos o elementos punzantes. Ahora se estudia hacernos pasar por dispositivos de seguridad más avanzados que, además de dejarnos en pelotas, nos regalan una dosis de radiación nada despreciable. Estar dispuesto a morir matando es de las actitudes más peligrosas a las que podamos enfrentarnos, porque el que no tiene aprecio por su vida y es capaz de sacrificarse por una causa (indigna) es el ser más peligroso sobre la faz de la tierra. Y no entro en buscar las causas de esos comportamientos por ser un asunto de discrepancia asegurada. Me centro en el hecho consumado para no perder el tiempo mientras los suicidas se llevan por delante personas que sólo querían ir de un sitio a otro.
El pasado día de Navidad, fiesta no celebrada por el mundo árabe, tuvimos la suerte de que un majadero que volaba desde Amsterdam a Detroit no encendiera unos polvos explosivos que había colocado cuidadosamente junto a sus partes nobles. Por aquello de la cercanía con las gónadas, habría que recordarle al suicida y asesino en potencia que los polvos explosivos no se encienden, los polvos explosivos se echan. Vaya visión degenerada tienen algunos de los placeres de la vida. Éste quería matar al pasaje por sus cojones, que eran los primeros que iban a explotar rodeados de polvillos mágicos. Y como éste, los que se colocan cinturones chimpum, o se ponen a los mandos de una aeronave para hacerla estrellar contra un edificio lleno de gente. Ese odio predefinido e inculcado en sus cabezas va a dar al traste con las libertades que tanto tiempo se ha tardado en conseguir. Pero es lo que tenemos entre manos, así que a ponerse las pilas y a examinarnos los cuerpos. No en vano, esta mañana escuchaba en la radio un comentario que decía algo así como que el firmante prefería estar desnudo en un escáner a estar desnudo en la mesa de un forense; desde luego yo también lo prefiero de momento, aunque llegará el día en que sea tan poquita la libertad, que no la tengamos ni para vivir.
Y en la línea de ir aligerando las ropas de abrigo, el amigo Nicolas Sarkozy, proyecta una ley a través de la cual se multará con 750 euros a las personas que vistan burka en espacios públicos en Francia, medida que entiendo que contrasta con el talante liberal del mandatario francés, puesto que si la ropa es usada con libertad, nadie debe decidir por nosotros lo que debemos ponernos. No cabe duda de que el burka tiene su origen en preceptos islamistas no muy alineados con la libertad de la mujer, pero si una mujer en libertad decide usarlo, nadie debería tener autoridad para prohibirlo. Otra cosa es que se persiga a quien pudiera obligar, contra la libertad individual, a usar dicha prenda, pero no por la prenda en sí, sino por el abuso contra las libertades del ciudadano. Lo que ocurre es que esa población islámica se extiende y nos va comiendo terreno a pasitos cortos pero firmes, y eso no nos gusta ni un pelo.
Y en la línea de la picaresca propia del humano, no me extrañaría que cuando se pongan en funcionamiento los escáneres que dejen a Eva al desnudo, surja el mercado negro de venta de imágenes de famosos y famosetes como Dios los trajo al mundo aunque algo más creciditos. Seguro que se paga una pasta por observar el apéndice de George Clooney o las redondeces de Mónica Carrillo. Yo ya tengo ahorrados cinco euros para la segunda.















Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Aquello que comúnmente venía llamándose ropa, y que no sé si comenzamos a usar para protegernos de las inclemencias meteorológicas o por pudor o vergüenza ante las miradas de los demás, va a dejar de tener sentido, al menos, …..